El territorio abierto de Claudio Herrera


La obra de Claudio Herrera puede ser entendida como un ejercicio polidimensional de textos, citas y formas plasticas, que componen un universo estetico significativo y personal. Las referencias historicas no estan ausentes en sus diversos dibujos y collages que nos hablan en el presente de un mundo anterior lleno de complejidades y sutilezas a veces desconocidas para el gran publico: la Republica de Weimar, la super arquitectura del grupo florentino Superstudio, el mundo psicodelico de Timothy Leary y del Krautrock aleman, la Revolucion de la Comuna, y la invasion de Francia en Argelia, aparecen como variados ejemplos tematicos, que tanto interesan a Claudio Herrera, y que él reconstruye artisticamente sobre los soportes tela y papel.

Él me habla constantemente de la historia del arte. Remarca con placer su interes por la obra de Piero Manzoni, Cy Twombly y Marcel Broodthaers, entre muchos otros. Actualmente el mira con atencion las pinturas de Julie Mehretu, Cecily Brown, o Fabrice Hybert. Sabe bien que discurso y que practica del arte de veras le interesan; por ello omite sin falso rigor, todo aquello que le parece superfluo, banal y academico. Demasiadas obras se producen hoy -segun el- de manera artificial y anecdotica. Claudio Herrera exige del arte contemporaneo un rigor conceptual por fuera de las modas. Dice con claridad lo que es necesario hacer circular.

Sus dibujos son libres, anarquicos, a veces muy dificiles de leer o descifrar. Parecen provenir de un lugar sagrado y atemporal. Gestos y lineas que se entrecruzan libidinalmente. Paisajes rizomaticos, concatenados, arquitectonicos. Sus trabajos pueden ser leidos como paisajes y territorios por venir y asumir el estado de una realidad objetiva. Manchas de colores, rapidos y certeros golpes de pincel o lapiz sobre la tela, un constructivismo salvaje, un informalismo de todo contexto cultural.

El cuerpo de obra, su experiencia artistica necesaria y fundamental, se abre a lo social como disidencia expresiva, analitica y a la vez, politica. Dire tambien que sus trabajos en el arte buscan una anomalia politica dificil hoy de descifrar. Él pasa por encima de toda constitucion y de todo normativismo artisticos. El ritmo nervioso de muchos de sus dibujos, delatan una incomodidad ¿vanguardista? Para él, los rotulos de pos vanguardia o post modernidad son adjetivos correctivos necesarios para aquellos que hacen un "camino intelectual". Claudio Herrera piensa y actua de otro modo. Dice que es necesaria una praxis artistica que este siempre por sobre el costumbrismo de las anecdotas. Observo sus obras y entiendo con mayor claridad, lo que él antes me hablaba.

Gilles Cantet Lozano.